Balanza superavitaria del agro desde 2015

Durante el primero trimestre del año el crecimiento de la economía mexicana estuvo impulsado, entre otros, por el sector agrícola y agroindustrial, tercero en exportaciones detrás del manufacturero y el automotriz. Las exportaciones de este tipo de productos generaron ingresos por 9,348 millones dólares, es decir un crecimiento del 2.6% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que las importaciones ascendieron a 6,613 millones de dólares, lo que se traduce en un aumento del 1.7%. Según la SADER, la balanza comercial continuó siendo superavitaria, con un crecimiento de 125 millones de dólares.

La preocupación se halla por el lado de las exportaciones de aguacate y tomate, pues ambas disminuyeron 2.7% y 20.2% respectivamente. Pero todo indica, según Luis Gómez-Oliver, jefe de división de la facultad de economía de la UNAM, que el superávit del sector se mantendrá en esta senda como lo viene haciendo desde 2015: “Este ritmo difícilmente va a cambiar, a menos de que se importen más granos y se busque un abastecimiento más barato. Es muy difícil que la tendencia se revierta”.

Por su parte, los datos de la SADER muestran una concentración de más de la mitad de las importaciones en cuatro grupos alimentarios: cereales, cárnicos, semillas y frutos oleaginosos, y lácteos.

Es importante ver que el agro mantiene en general un comportamiento favorable pese a las coyunturas, medidas comerciales y choques externos que afectan el crecimiento agregado de la economía.

Las variaciones de las principales exportaciones en millones de dólares durante el primer trimestre se encuentran a continuación.

De continuar así, el agro cerrará el año como uno de los sectores más dinámicos y con mayores posibilidades de expandirse en 2020. Esto gracias a los esfuerzos de los productores mexicanos, pequeños y grandes, así como las instituciones encargadas de dar apoyo logístico, tecnológico y financiero.