Mercado energético y bonos de carbono

La preocupación por los efectos de las fuentes energéticas no solo atañe a lo técnico o tecnológico, sino a las formas de estimular este mercado. Sabemos que las investigaciones y la ejecución de los avances alcanzados demandan millones de dólares. En este sentido es necesario pensar mecanismos y productos financieros para fondearlos.

Ejemplo de estos son los bonos de carbono, los certificados de energía y las alianzas público - privadas para el fortalecimiento del mercado energético. En un escenario donde los beneficios solo perciben a largo plazo, tanto para los inversores como para la calidad ambiental, los esfuerzos mancomunados nunca harán falta, así como los incentivos para la entrada de nuevos participantes.

Financiación de proyectos verdes

En momentos de preocupación sobre la energía que producimos y consumimos, surge siempre una pregunta: ¿cómo financiar proyectos que desarrollen energías renovables?

La pregunta es importante dado que en muchas ocasiones los estados por sí solos no cuentan con la capacidad financiera para apoyar todos los proyectos de este tipo, por lo que muchas veces se mira hacia otros agentes en búsqueda de los recursos que faciliten la puesta en marcha de estas iniciativas y desarrollos.

Si bien el gobierno de Andrés Manuel López Obrador parece tener voluntad política para financiar la transición energética (a pesar de este periodo de transición donde el mercado energético verde se ha contraído), específicamente fortaleciendo la generación de energía solar, también es cierto que los recursos del estado son limitados y han de ser distribuidos en otros rubros.

De modo que la inversión privada es más que necesaria en este sector. Un especialista de NADBank señala que las inversiones en dólares en este tipo de proyectos llegan a dar rentabilidades del 10%, mientras que las inversiones en pesos alcanzan rentabilidades de entre el 12 y el 14%. Nada despreciable para un inversor privado. Además, los activos energéticos no se ven tan afectados por otros activos financieros.

En todo caso los privados tampoco pueden financiar la totalidad de los proyectos a pesar del atractivo de sus rentabilidades. En realidad, actualmente los mayores financiadores de investigaciones en energía y tecnología renovable son los bancos de desarrollo multilaterales. Estas instituciones cuentan con grandes recursos, aportados por los estados y otro tipo de instituciones, destinados específicamente para proyectos de inversión en renovables.